Informes Gobierto: ¿Cuánto importa un CPV en un contrato?

Hablamos en nuestra anterior entrega acerca de la importancia y la necesidad del CPV para hacer una contratación pública basada en una comunicación más eficaz. El propósito, como mencionábamos, era que, a través del uso de estos códigos, la administración que convoca deje claro lo que necesitaba, que esto se adecuara a la realidad y que, en definitiva, permitiera a las empresas localizar las licitaciones que les interesaban.

Estas coordinación se marca en tres dimensiones:

  • Precisión: la adecuación del CPV al objeto del contrato, que no tratamos tanto aquí, dado que trasciende las cuestiones de comunicación, aunque influye, y mucho, en el procedimiento.
  • Eficacia: la eficacia del CPV es la capacidad que tiene de llegar al mayor número de empresas potencialmente interesadas en el contrato
  • Eficiencia: garantizar que las empresas que identifican el CPV sean empresas realmente capacitadas para concurrir, evitando falsas alarmas, ofertas no adecuadas o ruido en los sistemas de información.

No es difícil suponer que el equilibrio entre eficacia y eficiencia es delicado: cuanto más específico queremos que sea, a menos empresas llegará. Por otro lado, cuanto más genéricos seamos, más empresas serán susceptibles de interesarse.

Así que, a partir de aquí, nos preguntamos lo siguiente:

  • ¿Qué influye en el uso de estrategias de CPVs más específicos o más genéricos?
  • ¿Qué tipos de contratos y procesos son más proclives a una mayor especificidad?
  • ¿Cómo afectan las estrategias de uso de CPVs a la concurrencia?

Pues bien, tras analizar los datos de más de un millón de contratos de los que tenemos indexados en Gobierto Contratación, te contamos lo que hemos encontrado.

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TIPOS DE ADMINISTRACIÓN Y USO DE LOS CPVS

La primera cuestión es evidente: ¿qué estrategia es más importante y común? Una estrategia eficaz, usará CPVs muy genéricos, mientras que una específica tendrá CPVs altamente específicos. Para saber esto, hemos mirado cuántas cifras (cuanto tardaban en aparecer los ceros a la derecha) en las licitaciones. Encontramos una distribución “normalizada” con predominio de niveles intermedios, de 4 ó 5 cifras

Esto nos dice que se busca un nivel generalmente satisfactorio, pero no exhaustivo. Es decir, mayoritariamente, se busca hasta encontrar un nivel de satisfacción suficiente de especificidad, sin llegar a profundizar más. Esto lo podemos ver en la gráfica, en la que se observa como el ascenso de casos es algo más paulatino hasta las cinco cifras (se sube poco a poco) y, de repente, la caída es mucho más pronunciada (menos gente profundiza).

Este panorama no es uniforme: las administraciones más grandes, como es el caso de la Administración General del Estado o las CCAA tienen mucho más a menudo CPVs más específicos, llegando a 8 cifras. Esto sería lógico si entendemos que son organizaciones más grandes con una mayor especialización funcional, especialmente en algunas áreas, que permiten una selección más precisa de CPVs.

Por otro lado, no hay que olvidar que el carácter poco unívoco o puro de los contratos, hace que el uso de múltiples CPVs en un mismo contrato. Esto explica que, más allá de casos en los que, ante la duda, se publiquen múltiples CPVs, contratos más complejos o amplios generen un mayor uso de CPVs. De nuevo, nos encontramos con que es la AGE quien presenta un mayor número de CPVs, posiblemente por una mayor complejidad de los contratos o una mayor especialización que permite apreciar matices y ampliar el número de CPVs de interés.

CONTRATOS, MERCADO Y USOS DEL CPV

Hay mercados que, por normativa o por madurez, han fomentado una mayor especialización tanto en la oferta (los proveedores) como en las demandas (las AAPP, en nuestro caso). Es decir, un mercado altamente especializado o regularizado por cuestiones de seguridad tendrá CPVs más específicos. Esto se explica por dos motivos simultáneos:

  • Los mercados tienen, de por sí, una mayor estandarización y normalización que permite identificar claramente los CPVs
  • Los equipos de contratación requieren un conocimiento técnico específico que permite asignar CPVs más específicos.

Esto lo encontramos en mercados como la construcción o el mobiliario.

Esto arrastra al tipo de contratos, dado que estas materias tienen, en algunos casos, tipos de contratos específicos, como es el caso de las obras.

Por otro lado, el caso inverso también se da: los contratos más afines a materias relativamente nuevas o con una normalización menor, tienden a tener contratos mucho menos específicos.

¿CUÁNTO IMPORTA UN CPV? PUBLICIDAD Y CONCURRENCIA

Nada de esto serviría si no es útil para entender cómo el uso de los CPVs afecta a la capacidad de movilizar empresas. En este caso, las conclusiones son evidentes:

La tendencia es más que evidente: cuanto más específico es el uso de un CPV, mayor es la concurrencia que podemos esperar. Es decir, una estrategia eficiente es más importante para atraer público que una estrategia eficaz.

En todo caso, hay que considerar que hay dos riesgos importantes en esta relación:

  • Hemos visto que hay una relación entre tamaño de la organización y uso de CPVs. Es lógico suponer que, un mayor tamaño dé pie a mayores contratos más atractivos para el mercado
  • Los mercados más estructurados y normalizados pueden estar más articulados a la hora de generar respuestas.

En el primer caso (el tamaño de la Administración atrae más concurrentes) no parece del todo adecuado, ya que esta pauta se da igual en todo tipo de administración:

Por el otro (que un mercado más estructurado trae más concurrencia) tampoco parece explicar esto completamente, dado que tanto los procedimientos propios de mercados más estructurados (obras) como los de menos, reproducen la misma pauta: a mayor especificidad, mayor concurrencia.

Esto no quita un detalle importante: el impacto del CPV en cuanto a tracción de concurrencia afecta especialmente a contratación más “típica” como son los procedimientos abiertos y los simplificados. Los procedimientos como restringidos o negociados son menos sensibles, dado que en este caso la movilización de ofertas recae más en la comunicación de Administración a proveedores de manera proactiva y especializada.

CONCLUSIONES

¿Qué podemos decir como conclusión? Pues, dado que queremos hacer algo útil y práctico, podemos decir que:

  • En los procedimientos de concurrencia abierta, una mayor especificidad en el uso de los CPVs facilita una mayor competencia en el concurso.
  • Este impacto es especialmente importante en materias más convencionales o reguladas como obras o suministros, mientras que parecen más complejas para materias o procedimiento nuevos o poco definidos
  • La especialización de personal y mercado facilita la creación de una estrategia eficiente de CPVs
  • El uso de múltiples CPVs específicos de manera coherente facilita la detección de proveedores.

En resumen. Si quieres tener más ofertas, es mejor hacer el esfuerzo de buscar el CPV más específico y adecuado, sobre todo, si es un proceso de concurrencia abierta. En la medida en la que el personal se especializa y se profesionaliza, esto será más sencillo. En todo caso, si no sabes por dónde empezar, en Gobierto tenemos esta herramienta de búsqueda de CPVs que facilita examinar qué tipo de contratos se practican y ejemplos de licitaciones en las que se ha usado… y por cierto, es abierta y gratuita.


Oct 26, 2021
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