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Sistemas Dinámicos de Adquisición: contratación y confianza. Conversación con Israel Rodríguez (Universidad de Almería)

En esta nueva entrega de Mesa de Contratación, exploramos la transformación de la compra pública de la mano de uno de los perfiles más innovadores del sector. La conversación se centra en cómo la transición de buscar simplemente "lo más barato" hacia la "mejor relación calidad-precio" ha abierto la puerta a herramientas de racionalización que priorizan la agilidad y la confianza. A través de la experiencia práctica en el ámbito universitario, analizamos cómo romper con los formalismos tradicionales para convertir la administración en un motor eficiente que aporte valor real a la sociedad.

Acerca de Israel Rodríguez

Israel Rodríguez es funcionario de la Universidad de Almería, institución en la que desarrolla su labor desde hace 30 años. Especialista en contratación pública desde 1999, se define como una persona inquieta y digital, firme defensor del valor estratégico de la compra pública como herramienta para generar riqueza y dinamismo social. Es reconocido en el sector por su capacidad para simplificar procesos complejos, siendo un pionero en la implantación de licitación electrónica y sistemas dinámicos de adquisición en el ámbito académico.

Las 10 claves sobre sistemas dinámicos de adquisición

  1. Racionalización frente a improvisación: El sistema dinámico implica pensar qué vamos a comprar antes de hacerlo, trabajando en la previsión para no actuar de forma reactiva.
  2. Selección previa de proveedores: Se trata de crear un banco propio de proveedores acreditados a los que se invita directamente, agilizando las fases posteriores.
  3. Diferencia con el acuerdo marco: A diferencia del acuerdo marco, el sistema dinámico no tiene un objeto ni una cuantía totalmente cerrados, lo que aporta una flexibilidad absoluta.
  4. Influencia del derecho anglosajón: Estos sistemas nacen de una cultura basada en la confianza en el operador, donde la solvencia se presume y la garantía se traslada a la ejecución.
  5. Reducción de la burocracia: Al estar las reglas establecidas de antemano, se pueden sacar licitaciones en plazos muy cortos (10 días) y sin necesidad de pliegos específicos para cada contrato derivado.
  6. No sustituye al contrato menor: El sistema dinámico es previsión pura; no debe usarse para cubrir gastos de difícil previsión, que es la naturaleza real del contrato menor.
  7. Relación basada en la confianza: El 99% de las empresas quieren trabajar bien. Debemos reconocer el valor de la empresa y tratarlas como aliados, no con recelo constante.
  8. Transparencia y trazabilidad: El uso de plataformas electrónicas garantiza que las ofertas estén custodiadas y que el proceso sea 100% auditable, eliminando el miedo al favoritismo.
  9. Ahorro mediante la competencia: El ahorro real no viene del software, sino de que la facilidad de uso atrae a más licitadores, y esa concurrencia es la que baja los precios.
  10. El potencial de los catálogos electrónicos: La combinación de sistemas dinámicos con catálogos permite una experiencia tipo "Amazon", donde el usuario final compra en horas lo que antes tardaba meses.

La conversación con Israel Rodríguez

¿Quién es Israel Rodríguez y por qué te apasiona la contratación pública?

Soy funcionario de la Universidad de Almería desde hace 30 años. Me apasiona la contratación porque es el canal por donde el dinero fluye de la administración a la sociedad. Al estudiar estos flujos, te das cuenta de que el valor estratégico no es solo teoría; es una realidad que genera puestos de trabajo y riqueza. Debemos luchar para que se entienda que no solo gastamos dinero, sino que proveemos una sociedad más rica y dinámica.

La evolución hacia la calidad y la eficiencia

¿Cómo ha cambiado la forma de entender la compra pública en estos años?

Hemos pasado de buscar lo más barato a la "mejor relación calidad-precio" y, finalmente, a la oferta económicamente más ventajosa. Este último concepto incorpora subjetividad, algo que a veces asusta por desconfianza. Sin embargo, en nuestra vida diaria nadie compra solo por precio; buscamos experiencia y calidad. Esa misma lógica debe aplicarse a los fondos públicos: gestionar el dinero común con la misma exigencia que el propio, buscando la mejor rentabilidad.

Definición y ventajas de los sistemas dinámicos

¿Qué es exactamente un sistema dinámico de adquisición (SDA)?

Es una técnica de racionalización que consiste en seleccionar proveedores previamente. Creas un banco de empresas acreditadas y luego las invitas a licitaciones segundas. La gran diferencia con los acuerdos marco es que el SDA es totalmente abierto y flexible: no tienes un objeto ni una cuantía determinada desde el inicio. Esto permite una agilidad que, bien diseñada, revoluciona la gestión.

¿De dónde surge este modelo?

Viene del derecho anglosajón, que se basa en la confianza. Allí no demuestras una solvencia infinita para empezar; lícitas por tu prestigio y, si fallas, "se te cae el pelo" en la ejecución. Nosotros somos más garantistas al principio, pero estamos evolucionando. El SDA permite que la empresa justifique su capacidad una vez y, a partir de ahí, saquemos contratos rápidos de 10 días con reglas ya establecidas.

El cambio de paradigma en la universidad

¿Cómo fue el proceso de implantar esto en la Universidad de Almería?

En 2011 ya licitábamos electrónicamente, así que cuando llegó la directiva de 2014, en lugar de centrarnos solo en el "cero papel", miramos hacia los sistemas dinámicos. En la universidad compramos de todo: desde servicios de limpieza hasta cadáveres para medicina en EE.UU. Necesitábamos un sistema que no paralizara la investigación científica por culpa de la burocracia. No buscábamos sustituir al contrato menor, sino racionalizar la compra recurrente para que fuera ágil y previsible.

¿Cómo aceptaron las empresas este modelo basado más en la confianza que en pliegos interminables?

Nos reunimos con ellas y les pedimos su confianza a cambio de tramitaciones rápidas y ayuda constante. Cuando los proveedores ven que sacamos compras de 3.000 o 5.000 euros que se adjudican rápido y con transparencia, se entusiasman. Se elimina el "trabajo subterráneo" y el beneficio de la empresa depende directamente de su buena gestión comercial. En todos estos años, no hemos tenido ni una sola reclamación en los sistemas dinámicos.

El reto de la transparencia y las plataformas

Se percibe cierta falta de datos sobre los SDA en las plataformas públicas, ¿cómo se soluciona esto?

La Plataforma de Contratación del Sector Público (PLACSP) ha tardado en permitir la licitación completa de estos sistemas. Nosotros tuvimos que usar plataformas privadas para poder operar. El problema es que la administración a veces no se cree estos sistemas; recuerdo que en Madrid me miraron como a un loco cuando hablé de SDA hace años. Para que funcione, hay que acallar ese "enanito" que todos llevamos dentro y que nos pide un pliego de 100 páginas para todo. Debemos seleccionar al mejor proveedor, no al mejor diseñador de propuestas.

El futuro: catálogos electrónicos y el "Amazon" público

¿Qué es lo que realmente transforma la organización tras adoptar estos sistemas?

Lo que antes gestionaban cinco personas, ahora lo llevan tres. Ese recurso humano se libera para dar soporte real y pensar de forma estratégica. Pero el gran salto ocurre cuando añades los catálogos electrónicos. Aquí el flujo se invierte: en lugar de decir yo lo que quiero, el licitador me dice qué ofrece, yo apruebo esos productos y precios, y el comprador final simplemente los añade a un carrito de la compra.

¿Habéis logrado entonces el "Amazon" de la administración?

Exactamente. Pasamos de medir procedimientos en meses a medirlos en horas o días. Un investigador entra en su ordenador, selecciona el reactivo que necesita, pulsa un botón y la compra está hecha porque el trabajo de control ya se hizo de forma anticipada. Ese es el salto de información y eficiencia que permite el sistema.

Innovación y comunidad

¿Qué le dirías a alguien que no se atreve a innovar en contratación?

Que innovar es tan sencillo como pararse a escuchar al proveedor y no dejarse llevar por viejos hábitos. La propia administración es sedentaria; en el momento en que planteas que algo no te gusta y quieres cambiarlo, ya estás siendo innovador. Además, la comunidad de contratación en España es grandísima y siempre hay gente dispuesta a ayudar. Ganas tiempo para pensar, y eso es lo más valioso. Trabajamos con fondos públicos y nuestra misión es que lleguen de la mejor manera a su destino.

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Apr 12, 2022
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